Eben Ezer
Es la primera licorería artesanal de la región, posee una gran variedad de exquisitos dulces, tortas y licores, se encuentra emplazada en una antigua pulpería y está abierta todo el año.
El emprendimiento como licorería nació con una profunda fe religiosa: Eben Ezer significa “Hasta acá me acompañó Dios”.
Para acceder aquí, se llega hasta una antigua casa blanca con faroles, donde recibe un cartel de madera en forma de frutilla en el que se lee Eben Ezer, Primera Licorería del Valle. Su mentora es Mirta Molina, heredera de la casa de adobe, que fue posta de descanso y recambio de caballos durante las guerras entre unitarios y federales entre 1829 y 1831.
Mirta es quien recibe a los clientes y ofrece una selección de degustación entre los más de 150 sabores que se distribuyen en las estanterías de una de las dos habitaciones que quedaron en pie de los 40 cuartos originales que hubo. Además, ella misma es quien pela la fruta y elige las flores y hierbas que darán el sabor exacto a sus fórmulas logradas a base de combinar saberes aprendidos de su abuela.
Cuando la licorería era posta, dormía el general unitario José María Paz, mientras los soldados acampaban en los márgenes del río Chico, en lo que ahora es el balneario Paso de las Tropas, que justamente por eso fue llamado así. También el general Gregorio Lamadrid y el coronel Juan Esteban Pedernera se alojaron aquí esperando el paso del caudillo Facundo Quiroga”. Además, Eben Ezer fue uno de los lugares favoritos de los músicos Luca Prodan y Alejandro Javier “El Bocha” Sokol.